Los poetas también van al cielo
Desde niña, en mi cabeza vivía la imagen de un poeta que nadie conocía. Y yo angustiada pensaba, que nunca podría conocerlo.
Muchas veces leí las biografías de los escritores, de esos que me gustaban cuando pequeña, y en ellas buscaba el retrato de quien para mí, escribía en mi historia.
Después de muchos años, de leer y seguir buscando, de conocer a muchos, mal o bien, llamados poetas, conocí por fin al que encarnaba mi imagen de infancia.
Fue inevitable decirle: eres mi poeta. Después de tantos años de búsqueda, lo encontré, y es ahora mi amigo. Ya no me cabe duda de que sí existen los que viven en mi memoria.
Por: Yuliana Betancur Cuartas. |
|
|
|
|
|
|
| Página 1 de 19 |