Durante la mañana del pasado miércoles 24 de febrero, el centro de Medellín sufrió un infarto vial sin precedentes. La causa del monumental trancón fue la protesta de más de 400 volqueteros que se tomaron las calles aledañas a la Alpujarra para presionar una reunión con el Gobernador de Antioquia. Le reclamaban una revisión al aumento de los precios a las volquetas en el peajito social de Navarra (doble calzada Bello-Hatillo), que desde el pasado primero de enero habían aumentado entre un 300% y 1600% aproximadamente. El peaje, que valía 1.700 pesos, quedó tasado en 11.800 y 23.000 pesos, de acuerdo al tipo de volqueta.
Los líderes del naciente gremio de los volqueteros del Valle de Aburrá, que incluye a más de 3.000 conductores, fueron recibidos por el Gobernador en las primeras horas de la tarde. Antes de ingresar a la reunión, Luis González, uno de los líderes del gremio, manifestaba su posición en declaraciones a W radio: “El aumento en el peajito social es inconstitucional por la violación del derecho a la igualdad, porque es sólo para volquetas y nosotros no somos los que deterioramos la malla vial. Esperamos que se revise el decreto 3396 pues este cobro sigue siendo ilegal e injusto. Se están atropellando nuestros derechos y nuestra economía.” González calcula en más de 5.000 los afectados por esta medida “que se realizó de forma inconsulta”.
Mientras los líderes del gremio gestionaban sus conflictos con el Gobernador, varios corrillos de volqueteros ‘rasos’ se distribuían a lo largo del Centro Administrativo a la espera de las conclusiones de la reunión. Guillermo Taborda, hombre de sesenta años y propietario de una volqueta, se queja por la situación que vive desde el pasado primero de enero: “Es una injusticia un peaje tan caro, en el que el carro no da pa’ pasar. Usted baja 100 mil pesitos más o menos de viaje, por decir algo, del Poblado pa’ un botadero: el botadero vale 40 mil, el peaje 20 mil, el A.C.P.M vale 40 mil. Que a un carro le queden 15 mil o 20 mil pesos por viaje, eso es una injusticia.”
Aunque no es oficial, el considerable aumento a la tarifa de las volquetas se justificó en razones ambientales. Se le atribuye a las volquetas el deterioro, contaminación y taponamiento de la nueva doble calzada Bello-Hatillo. Además se los relaciona con la presencia de escombreras ilegales en el norte del Valle de Aburrá, y con la evasión de peajes. El aumento en el precio del peajito social de Navarra, fue una especie de castigo.
El diálogo con la Mesa de Trabajo de los volqueteros se tomó toda la tarde. Antes de que se pusiera el sol, se dio fin a la reunión y se anunciaron los acuerdos. En primer lugar, la Gobernación de Antioquia decidió reducir el valor del peaje, que quedó entre los 2 mil y 2 mil 200 pesos dependiendo de la volqueta. Por su parte los volqueteros adquirieron diez compromisos, según los describe el comunicado emitido por la Gobernación: “llevar el material a las escombreras legales; certificar capacitación sobre el manejo ambiental que será ofrecida por la Alcaldía de Medellín y el Área Metropolitana; el lavado de llantas se hará en el sitio adecuado para ello; instalarán carpas a cada volqueta que baje por lo menos 20 cms del realce, para evitar derrame del material; no parquearán sobre la vía. Los empresarios y agremiaciones de los volqueteros se comprometieron a despedir, de acuerdo con reglamentos que establecerán, a los conductores que no cumplan con estos compromisos.”
A las siete de la noche, Mauricio Vélez, propietario de 25 volquetas, y quien había tenido que suspender el trabajo de 15 de ellas debido al costo del peaje, expresó su satisfacción por el acuerdo con el Gobernador. “Nos vamos muy contentos, este acuerdo nos alivia en un 100% al gremio de las volquetas, que venía muy afectado. La Gobernación se dio cuenta del error que había cometido con nosotros, y nosotros nos comprometimos y queremos que este acuerdo funcione”. De igual manera, Luis Alfredo Ramos calificó en términos positivos a la reunión: “Hemos llegado a un acuerdo muy bueno para todos”, sostuvo el dirigente.